Todos los alumnos, independientemente de la edad y género, necesitan afianzarse y saber cuál es su identidad.
Cada alumno está influenciado por diferentes aspectos en su vida: la familia, la televisión, los amigos, la edad, etc.
La expresión es un área que se debe estimular en el aula, ya que permite a los estudiantes mostrar sus sentimientos y opiniones de manera correcta.
Cada estudiante aprende de formas diferentes y esto depende en gran manera de su personalidad y las experiencias previas de aprendizaje.
Para que una clase sea exitosa y los alumnos estén motivados, el maestro debe planificar su enseñanza con técnicas novedosas y vanguardistas.
Crear series de lecciones bíblicas según los temas a enseñar, es una gran estrategia para enganchar a los niños y adolescentes en la enseñanza de la Palabra de Dios.
Una figura elaborada con globos siempre será una estrategia de motivación para utilizarse con los niños.
Generalmente los maestros siempre están buscando maneras creativas de empacar regalos, hacer manualidades o envolturas atractivas para los alumnos y que sean a bajo costo.
Los alumnos necesitan recibir clases que sean dinámicas y creativas, que no sean aburridas, repetitivas y monótonas.